Por
Aristóteles.
Oxford
Classical Texts, Londres, 1946.
“La poética” de Aristóteles es una obra que
nos remonta siglos atrás para hablar sobre los inicios de la misma, enfocándose
en temas como sus especies y características, así como también en la trama
requerida para componer un poema, el número y la naturaleza de las partes
consecutivas de un poemal.
Según
Aristóteles, el origen de la poesía se debió a la naturaleza humana, pues dice
que la imitación se da en nosotros desde la infancia ya que aprendemos gracias
a ésta. También se menciona la experiencia, argumentando que aprender algo, lo
que sea, es el mayor de los placeres para el ser humano.
En
los primeros capítulos se habla sobre la imitación, haciendo referencia a la
epopeya y poesía trágica que, junto al arte de tocar flauta y cítara, se dice
que son imitaciones si se llegasen a considerar de una manera general. Sin embargo,
se distinguen de tres maneras: la diferencia de clase en sus medios, en los
objetos, o en la manera de sus imitaciones. Se dice que los objetos que los
imitadores representan son acciones, las cuales se efectúan por agentes que son
buenos o malos, y los imitan de mejores o peores de lo que nosotros somos. La
diferencia entre la tragedia y la comedia es la ya mencionada, pues la tragedia
nos hace ver mejor y la comedia, peores de lo que en realidad somos. La tercera
diferencia que se encuentra en estas artes es la manera en que se representan
los objetos, que se refiere a la narración de forma directa en un instante y al
otro asumir otro personaje.
Entonces
la poesía se creó a partir de improvisaciones, sin embargo, la poesía fue
dividida en dos clases según las diferencias en los poetas individuales, pues
los más elevados debían representar acciones nobles y personajes ilustres, dejando
a los de espíritu inferior representar las acciones viles. Tan pronto como
llegó la tragedia y la comedia, naturalmente atraídos se convirtieron en
autores de comedias en lugar de yambos, y los otros en creadores de tragedias
en lugar de epopeyas.
La
tragedia comenzó mediante improvisaciones, y fue después de una serie de
cambios que se detuvo al alcanzar su forma natural: el número de actores fue
aumentando a dos, pero la importancia del coro disminuyó y con ello, el dialogo
se convirtió en la parte decisiva del drama. En cuanto a la comedia, como ya se
dijo, nos hace ver peor de lo que somos, haciéndonos caer en lo ridículo, que
es tomado también como un error o deformidad que no causa dolor ni daño a
otros. Por otra parte, sus etapas pasaron inadvertidas porque todavía no había
sido tomada en serio, fue después cuando la comedía alcanzó ya ciertas formas
definidas y empezó con los poetas cómicos.
Como
conclusión, cabe mencionar que la obra tiene muchísimo para ofrecer tanto
lingüística y culturalmente, y la narración es entendible para todo aquel que
tenga el vocabulario un poco más amplio de lo habitual.
A
nuestra edad es sumamente difícil encontrar un libro que llame nuestra
atención, y pensar en leer provoca en nosotros una pereza terrible, todavía más
cuando el libro involucra historia y conceptos que no conocíamos hasta ahora.
Pero, no todo es malo, pues son esta clase de obras las que abren un poco más
nuestra mente, amplían nuestro conocimiento y nos dejan esa incertidumbre por
querer saber un poco más.
Escrito por María José Ramos.

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